LA CARNALITUD EN TORNO AL DEPORTE MÁS HERMOSO DEL MUNDO

martes, junio 05, 2007

Las promesas verdes

Si mal no recuerdo fue antes del mundial del 94 cuando les comenté, en una de esas monumentales pedas a las que solíamos concurrir, que el delantero del Atlas era un jugadorazo que detentaba condiciones técnicas bastante decentes, movilidad, que sabía situarse muy bien en el campo, jugar sin balón y de muy buena talla para el común de los jugadores mexicanos y que en mi opinión, debería estar en la selección nacional. Varios me mandaron a la chingada porque ese jovencito venía atrás de Luis Roberto Alves, Luis García, Carlos Hermosillo, Luis Miguel Salvador y el consagrado Hugo Sánchez.

Hoy Jared Borgetti, que es a quien me refería, es el máximo goleador de todos los tiempos de la selección nacional. Otro caso es el de Daniel Osorno. Siempre me ha gustado su descaro al jugar, que a veces le lleva a la displicencia, pero es buen gambetero y rápido, de esos jugadores desequilibrantes que México genera pocos, desafortunadamente nunca encajó en los “sistemas” de los diferentes técnicos que han pasado por la selección (esto de los sistemas siempre se me ha hecho una mamada, pero es harina de otro costal). Su máxima gloria fue cuando él, en jugada personal metió ese agónico golazo “dioro”, para darle a México el único trofeo FIFA que ha ganado, durante aquella Copa Confederaciones celebrada en nuestro terruño y que algunos interpretaron como regalo de la federación.

De los jugadores de hoy, me gusta la prudencia que maneja Le Sapé al comentar a Nery Castillo, creo que si hay que esperar a ver qué mas entrega, pero yo sí me atrevo a vislumbrarle mucho futuro. Según interpreté su posición es consecuente con la chamba del 10 clásico. Es el enganche creativo situado por detrás de los delanteros y que a criterio se incorpora al ataque por donde la jugada transcurre. A diferencia de mi carnal Sapito, yo no lo aprecié desubicado, más bien a un ritmo diferente al resto de sus compañeros. Ese cabrón nació en San Luis, pero no creció en México y supongo que aprendió a jugar futbol en otro lugar. Su naturaleza es diferente y con toda franqueza no se si él deba adaptarse al ritmo del resto del equipo o al revés. Recuerden que el futbol es también sorpresa, cambios de ritmo y variantes, este puede ser el aporte de Castillo.



Otro que si se aplica hará cosas importantes es Fernando Arce. Este es elegante y tecniquísimo jugador. Ojala se le de más chance, aunque lo veo harto difícil una vez que Pavel se declare listo. Si yo fuera Hugo (sería menos antipático y el Real Madrid me valdría madres) pero en un momento dado, pondría a Arce en lugar de Torrado o podría ser el relevo del mismo jugador cementero, si el juego requiriese de un medio más tirado al ataque.

Quien me preocupa un poco es Guardado, a pesar del peso específico que muestra en cada juego, de pronto me da la sensación que ya no se entrega tanto como lo hacía hace unos seis meses, tanto en Atlas como en la selección. En fin, espero que sólo sea un momento y no el clásico desinfle que sucede a los jugadores mexicanos destinados a ser “promesa”.

Salú esos.