LA CARNALITUD EN TORNO AL DEPORTE MÁS HERMOSO DEL MUNDO

jueves, julio 06, 2006

Penne riggate

La cosa está que arde, en el IFE como en Berlín. A todos nos gustaría que Zidane, el maestro Zidane, se despidiera con un nuevo campeonato del mundo, pero por otro lado está una imponente muralla azzurra que muy probablemente le aguará la fiesta, no a fuerza de hachazos, como sugieren algunos, sino de alguna genialidad de Totti o de Zambrotta (ojo: el color de la muralla no es ninguna alusión entusiasta al partido de Fecal, después de todo se trata de una final completamente pintada de ese color que hoy resulta innombrable).
Lo cierto es que así como Francia parece ser el chamuco de la verdeamarella, también lo ha sido en los últimos partidos importantes contra Italia, por lo que, ¡ay retortijón!, ¡ya me volviste a dar! Quién no recuerda la interrupción de Woldenberg, hace seis años, en plena final de la Eurocopa, para dar un informe sobre la jornada electoral, interrupción que resultó maléfica, pues a partir de allí Francia empató y luego venció en el siempre injusto gol de oro con anotación de Trezeguet. Y también, antes, en el 98, la derrota en penales de la selección de los Maldini (padre e hijo) y Dino Zoff, y antes todavía, un 2-1 en el mundial de México, con gran actuación de Platini. Todo ello resulta una amenaza escalofriante, pero también puede verse como la ocasión inmejorable de una sanguinaria vendetta de estos mafiosos acusados de vagos (lo cual, si bien se mira, es un honor: el futbol es una extensión de la vagancia, no del trabajo).
Al parecer será un enfrentamiento muy equilibrado, un duelo más bien táctico y no, como lo preferirían algunos, espectacular. Aunque habrá constantes pinceladas de buen futbol, no por nada hay jugadorazos en ambas escuadras, pero si al astrólogo devenido en técnico de la Blue no es aconsejado por los astros para alinear a Trezeguet, el talismán de mal agüero contra Italia, apuesto que la balanza se inclinará hacia el lado de los Alpes donde se inventaron los penne riggate.


-Zinedine, todavía con algo de pelo, en el equipo donde realmente aprendió a jugar-.

(Por cierto, si se confirma el rumor de que se ha venido despotricando contra Italia sin ni siquiera ver los partidos, con tanta más razón se impone aquel epíteto de que sólo se trata de “hijos bastardos del lugar común y del prejuicio”.)